RESEÑAS

“SABER PERDER” de David Trueba

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Saber perder. David Trueba. Anagrama, 2008, 544 páginas.

Ahora que una lluvia de premios Goya ha caído sobre la película escrita y dirigida por David Trueba Vivir es fácil con los ojos cerrados, es tiempo de releer esta joya literaria de la que también es autor y que se alzó con el Premio Nacional de la Crítica de 2008.

Resulta interesante volver a sus páginas para constatar su profunda lucidez al retratar, con virtuoso realismo, la sociedad en que vivimos; el alcance del mensaje que encierra su título y que, seis años más tarde, se ha convertido en vaticinio cumplido. La crisis económica ha acabado con ese espejismo de crecimiento infinito, de prosperidad sin límite, de burbuja financiera, y ahora toca saber perder. O enfocar otra vez la vida para salir adelante sin hundirse dentro de esta sociedad que, en plena transformación hacia no se sabe muy bien dónde, continúa su andadura en la segunda década del siglo XXI. Lo llamativo es que la novela se asoma a ese precipicio que ya se avecinaba, con la clara intuición de que, al final, la caída era inevitable. Por eso la lectura de esta caleidoscópica narración es, si cabe, aún más oportuna ahora porque se comprende en profundidad ese sentimiento de pérdida, de culpa que conduce a la expiación.  (más…)

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“EL FRENTE RUSO”, UNA LECTURA CATÁRTICA.

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¿Por qué, en lugar de esas tristes y cada vez más miserables copas de Navidad a las que las diferentes instituciones administrativas del país invitan a sus funcionarios, nuestros dirigentes del sector público no encargan un ejemplar de la novela de Jean-Claude Lalumiere “El frente ruso” y obsequian con él a sus trabajadores a final de año?

Sería un regalo mucho más original y, sin duda, contribuiría a relajar la tensión que los casi dos millones de trabajadores públicos del país (después de la tijera, serán algunos menos) han ido acumulando a lo largo de estos últimos seis años de crack económico.

“El frente ruso” es una novela que contiene todas las propiedades freudianas de un chiste liberador y, a la vez, ofrece una visión lúcida y real como la vida misma de la catástrofe administrativa en la que se ve que no sólo nuestro país está sumido (parece que el vecino tampoco se salva de la quema). (más…)